viernes, 15 de julio de 2016

Christine, de Stephen King

1.
Este me lo robé de la instalación que había en el MAMBA, esa misma que se cayó encima de una mujer embarazada y que el gobierno porteño trató de ocultar. No creo que se haya caído por mi culpa igual.

2.
La edición esta que leí yo es del '84, un año después de la original en inglés, y la traducción es de César Aira. ¿Zarpado, no? Igual no sé qué le suma al libro que la traducción haya sido de Aira. Me parece que debía ser un trabajo más que tenía el hombre en esos años y que lo hacía cumpliendo con ser correcto, nada más. Incluso tuve la oportunidad de corroborar, el otro día, que en donde Aira puso "chupa-caca", en el original en inglés dice "kaka-sucker".

3.
Todavía estoy entrando en esto de Stephen King pero podría plantear la hipótesis preliminar de que hay por lo menos dos épocas: lo viejo o clásico (70s, 80s)  y lo más nuevo o moderno (90s para acá). Hasta ahora leí Pet Sematary (clásico) y La historia de Lisey (moderno), y éste, Christine, que estaría con los clásicos también, y no veo los patrones. Necesitaría leer otro moderno para decirles, pero me parece que en los clásicos hay más profusión de sangre. Lo que sí puedo decir desde ya es que en ningún caso podés saber si el o los protagonistas se van a cagar muriendo o no, lo cuál es muy importante. 

4.
Sinopsis: Dennis Guilder cuenta en primera persona la historia de su amigo Arnie Cunningham, el perdedor del secundario, en su último año de escuela. Resulta que Arnie, con granos y una tendencia a ser golpeado por los bullyies del colegio de Libertyville, se compra en el verano un auto de los 50s que parece un muy mal negocio. Se lo vende un viejo perverso, que parece estar estafándolo. Obviamente, hay algo raro en todo el asunto. Y el auto se llama Christine. ¿Es nada más y nada menos que una historia de un auto embrujado? SÍ. ¿Es eso acaso algo malo? PARA NADA. ¿Stephen King lo hace de nuevo? SÍ. Si bien al principio me pareció que no podía llegar a mucho con una premisa tan básica como un auto embrujado, el tipo usa la idea para ramificarla para todos lados, con recovecos realmente oscuros e inesperados acerca del por qué y el cómo del fenómeno paranormal. Hay unos cuantos giros inesperadísimos.

5.
La versión cinematográfica es de John Carpenter y me la estoy bajando. Parece bastante falopa.