domingo, 28 de agosto de 2016

Judíos, de Sergio Langer

1.
Ioni Scheiness me dijo que era el libro del año. Yo era pobre, así que esperé a mi cumpleaños en julio y se lo pedí a mi viejo de regalo. Mi viejo es rico porque es judío. Ah re.

2.
Judíos es impresionante en cuán al carajo se va y en cómo se va al carajo, o sea cantidad y calidad. Langer tiene una forma del humor incorrecto que a veces no me da gracia, sólo me resulta desagradable, incómodo, a veces ni encuentro el chiste, y eso está bien, no siempre está el chiste aunque venga en forma de humor gráfico. En especial los chistes de mama Pierri, que salían o salen en la revista Barcelona, pegan la vuelta pero siguen de largo, a mi me resultan un poco repulsivos, no me gustó leerlos. Los sufro, en dos palabras. Y no digo que tenga que disfrutar para que estén buenos, solo establezco la cuestión.

3.
El libro Judíos es un híbrido, que tiene desde tiras como las de mama Pierri, pasando por ilustraciones lisas y llanas (algunas con chiste, otras no),  una historieta tipo Maus que se llama "La vida es bella" (acá abajo una página de la misma) con la narración de la historia de la familia de Langer, hasta un apéndice documental para esquivar acusaciones de antisemitismo con los papeles de sus abuelos y una carta que Langer se mandó hace años con Simon Wiesenthal. 


4.
Contraindicaciones: No apto para judíos muy sionistas o fanas del fiscal Nisman. Además, desrecomendado para goim muy goim, no van a entender la mitad de los chistes.