lunes, 31 de agosto de 2009

Casa de muñecas, de Henrik Ibsen

1. lknzsdjklscvnm,xnv m,cxn vmcx,nesklñdfsdilkjflkdvn ,.czxfweoiñsklfjidsklhncvxmc, vnasejklñdfhsdjkbvc lkjl lñksdjf ldkld´ñasdr0ìewrpowiporoñl ewñlkfdlñskfpòroñewlfjklg´fjdsklufpodiuvplrkweñlrklñe´eoidrñlsdxkfdñk´f´leñrlñ erkpofidopfipodxigpo kewflñkflñdkf kofñldsifpèworp kjospìasropewm jklñew´krp espurpoieufj. Y además está buenísimo el último acto.

Salón de belleza, de Mario Bellatín

1. Fui a la Feria del Libro Independiente (FLIA) y pasé por el stand de Eloísa Cartonera. Una chica muy buena en su trabajo me vendió seis libros cuando yo en principio estaba interesado en uno solo. Entre todos esos, uno de los que menos tenía idea y más me estaba comprando para llegar a los seis (y así aprobechar una promotion) fue Salón de belleza, de Mario Bellatín. Una semana después estaba comiendo agnolotis (parece el nombre de una enfermedad) en un restaurant. Mientras me sentaba había agarrado el pedazo cacoso de New York Times que viene con el diario ese que gusta de usar adjetivo "ultrakirchnerista" para calificar a la gente, y le había comentado a alguien lo mucho que lo detestaba, al NWTimes, en este caso. Después encontré la traducción de esta nota.

2. Salón de belleza es un cuento, ni en pedo califica como novela corta porque es demasiado corta. Se trata de un hombre que se viste de mujer y regentea un ex salón de belleza devenido en "Moridero" desde que una peste asola la ciudad. El travesaño acepta a aquellos que van a morir indefectiblemente para que no lo hagan en la calle. Lo interesante del cuento es que los agonizantes son objetos en el relato, algo así como escenografía: pasan cosas en relación con ellos, pero como pasan con un tesoro oculto o con una caja de fotos ("¡Rímini sos un hijo de puta tuviste un hijo sin mí!"). El único personaje en realidad es el travolta.

3. Mucho más interesante, para quien no leyó la nota que está en inglés: Mario Bellatín tiene un solo brazo. El otro lo reemplaza por unas prótesis de las cuales tiene doce, y algunas son las que se ven a continuación, y fuera de programa.







Y el increíble consolador biónico:

jueves, 27 de agosto de 2009

El Campito, de Juan Diego Incardona

1. Del autor de Villa Celina, este libro que me parece que todavía no salió o acaba de salir, que le compre al autor mismo en la FLIA después de que me la vendiera como si se le fuera en ello la credibilidad. Según me chamuyó, me compré su copia, la que le dio la editorial; así que si no salió y yo me compré su copia, podría fantasear con que soy el único que lo leyó y el primero en expresar su opinión... uuuh, qué responsabilidad.

2. Toda esta responsabilidad y yo lo único que voy a decir es esto: Me parece que tengo que leer Megafón o la guerra y El banquete de Severo Arcángelo antes de opinar.

viernes, 21 de agosto de 2009

Pija, birra, faso - Ioshua

1. Desde que empecé con este blog hasta la fecha hubieron varios libros que excluí de comentar, que son los de poesía, porque qué se yo, no sé opinar de poesía. Me suena siempre bastante a las etiquetas que intentan describen los vinos, que son una garcha. PERO, quiero decirles a todos mis amados lectores con gonorrea que Ioshua es un capo y que este librito es excelente. Muuy bueno. Comprenlón, leanlón. Durante los dos días de la FLIA pasó gente por el escenario pero todo era ruido de fondo, excepto cuando subió Ioshua y leyó unas poesías cabezas y homosexuales de este librito, con música trance al palo y el borracho de saco y camisa hawaiana que estaba en la FLIA gritando como un poseso después de cada deposición. Muy en cuenta.

martes, 18 de agosto de 2009

La guerra de los gimnasios, de César Aira

1. A César Aira todo el mundo lo quiere mucho, en las revistitas culturales y medios especializados por lo menos (lo cierto es que no lo conoce nadie, salvo los "especializados"), y yo no sé por qué. El otro día leí la nota de Fogwil sobre Fogwil en la Ñ (o tal vez la entrevista a Fogwil en no me acuerdo qué otra sección de Clarín dos días después, o en la nota del suplemento de cultura de La Nación... o algún otro de los operativos de publicidad que el mismo Fogwil criticaba en una de estas notas diciendo que hay suplementos culturales que parecen pasquines de editoriales, sin hacerse cargo). La cuestión es que Fogwil decía que no hay escritores (se entiende, buenos escritores) que salgan de Puán, salvo los que nunca más lo pisan, y ponía como ejemplo de éstos últimos a César Aira (y de los primeros a Link, a quien calificaba de señora de letras). ¿Por qué Fogwil que es más hijo de puta que la mierda piensa que Aira es un buen escritor? (son amigos de algo, ¿no?)

2. Aira reconoce que escribe finales de mierda, todos descuajeringados, porque no sabe escribir finales, porque a la mitad de lo que está escribiendo se aburre y quiere empezar otra cosa y entonces lo termina de cualquier manera para olvidarse del asunto y poder empezar otra novela u otro cuento. Por alguna extraña razón leí bastantes libros del tipo este (enumero: el primero fue el del pequeño monje budista, después leí Cómo me hice monja, La costurera y el viento, El cerebro musical, este de La guerra de los gimnasios y no me acuerdo si alguno más) y digo extraña porque putié con los finales en todos los casos, aunque es cierto que en progresivo descenso: putié mucho más con el primero y el segundo que leí que con los siguientes, cuando ya me esperaba eso. Y el de El cerebro musical me gustó y todo. Para quien nunca leyó a Aira explico brevemente: Empieza la historia, la plantea, aparece rápidamente un elemento absurdo o sobrenatural, después la historia se sostiene, avanza, hay un misterio desde el principio que a lo lost se va haciendo más misterioso... y de pronto, termina. Como ese capítulo de los Simpson cuando Krusty está en la clandestinidad o algo así y entonces pasa una cinta vieja y ucraniana, y el dibujito es incoherente y super bizarro (Internet es lo más -> http://www.youtube.com/watch?v=YIZ4nAprSSE).

3. Aira me cae mal. Se hace el capo diciendo cosas como que Rayuela es para quinceañeras. Y encima se cree el anti-Borges... por favor, que ínfulas. Pero es entretenido. Fin.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Ubu Rey, de Alfred Jarry




1. Es una obra de teatro, de 1896. Mientras la leí pensé todo el tiempo que era una obra de títeres, pero después me enteré que no, aunque hubo versiones de títeres. Parece ser que es un precursor del Teatro del Absurdo onda Ionesco y del movimiento surrealista todo. Jarry era un francés que murió a los 34. De adolescente quedó huérfano y heredó una módica fortuna que le permitió vivir con holgura y ser lo que en ese tiempo se consideraba un excéntrico. Por ejemplo, andaba por París con una pistola en el cinto, arma que a su muerte adquirió un joven Pablo Picasso, admirador suyo. Las obras demás eran exitosas así que siguió ganando guita y todo eso, el éxito y la guita, lo llevaron a el sexo, las drogas, el rock and roll y morir a los 34, pasándose uno. También inventó la patafísica, la pseudociencia que plantea todo como casualidad y evento único, y que tanto le gustaba a Julio Cortázar.

2. Ubu Rey se trata de que padre Ubu y madre Ubu deciden derrocar al rey de Polonia, y lo hacen y después se vuelven extremadamente ambiciosos y finalmente fracasan. Dicen muchas malas palabras, como por ejemplo "mierdra" ("merdre en el original) y los públicos de la época se escandalizaban y hacían barullo. Es divertida. Hay dos obras más con los Ubu, Ubu Cornudo y Ubu Encadenado, que ya leeré.




miércoles, 5 de agosto de 2009

La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin

1. Ursula K. es una viejita toda arrugada que ya tiene ochenta años y se parece un poco a María Elena Walsh salvo por lo travesti. En realidad no se parece a María Elena, ahora que las veo en fotos. Ursula se parece como un toque a Gohan. En fin.

2. La mano izquierda de la oscuridad, de 1969, es un libro de ciencia ficción que se inscribe dentro del mundo Haini de la autora. La mina escribió novelas y cuentos en dos marcos diferentes: por un lado, las de ciencia ficción suceden en un universo donde existe una liga de planetas, los Ecumenes, que tiene sólo fines comerciales y culturales (el Ecumen no impone leyes) y que van adentrándose en nuevos planetas a medida que éstos llegan al punto adecuado para el first contact; esos son lo de los Haini. Por el otro, los fantásticos son del mundo de Terramar, que es por la saga por la que se hizo más famosa me parece, con magos y toda la huevada. No los leí aún. Tienen mucha aceptación entre los niños de la escuela donde trabajo. Hay una adaptación ponja del mundo de Terramar (Earthsea en inglés) y una para TV yanqui del 2004. Pero ta, todavía no leí Terramar, aunque ya escribí una reseña: http://campus.almagro.ort.edu.ar/biblioteca/noticia/8603/historias-de-terramar

3. Volviendo a La mano izquierda de la oscuridad: Genly Ai es un funcionario Ecumen nacido en la Tierra, que ha llegado al planeta Geden (o Invierno) él solo para convencer a sus habitantes de que se unan al Ecumen. Geden está dividido en países y naciones, y Genly Ai lo intenta primero en uno (Karhide), que está en conflicto territorial con otro, Orgoreyn. Los gedenianos no tienen naves espaciales, ni siquiera aviones u otro transporte aéreo, y como en su planeta ni siquiera hay pájaros no tienen una palabra para volar. Además, los gedenianos tienen otra característica particular: durante la mayoría del tiempo, 27 de cada 30 días, no tienen sexualidad. Los restantes dos o tres días del mes, entran en kemer, una especie de celo o estro. Mientras no están en kemer, los gedenianos no son ni machos ni hembras; el único momento en que tienen un sexo es en el encuentro sexual con otro gedeniano. Las hormonas de un gedeniano responden a las del otro y arbitrariamente (fisiológicamente) uno asume el rol del macho (se le agranda un pito antes insinuado) condicionando al otro a tomar el de hembra (se les dilata la cachufletita, etc) o viceversa. Como Ursula es muy capa, lo que importa del asunto es tratar de pensar una sociedad que no esté basada en la dualidad femenino/masculino. Acá no exite. Macho y hembra, que existen por el período que existen, no tienen ninguna concordancia cultural, porque todos son las "dos" cosas y por ende esas "dos" cosas pasan a ser una sola. La idea está buenísima. El tabú del incesto cambia totalmente. Las formas de la herencia, de la paternidad. Y como Ursula es muy capa (y feminista), hace con la ciencia ficción lo que todo buen libro debe hacer que es pensar al humano desde el qué pasaría si.

4. Genly Ai se las va a ver complicadas para convencer a los karhideros (y después a otros) de que él es quien dice ser y de que existen mundos fuera del mundo y de que el Ecumen no es un imperio que pretende dominarlos. El otro personaje importante de la novela es Derem Har rem ir Estraven, el primer ministro de Karhide (que es una monarquía): prestenle atención. Yo fui fan. La novela presenta otra virtud más, que es la de ir cambiando de narradores y de registro, aunque Genly sea el protagonista la mayoría del tiempo. Hay capítulos que son cuentos tradicionales de Karhide, o salmos religiosos, o extractos de diarios, o informes para el Ecumen hechos por los investigadores ecumenes anteriores a Genly Ai en Geden. Y ADEMÁS, por el mismo precio, más o menos a la mitad el relato toma un nuevo cariz y hay tres o cuatro capítulos en los que quedan de lado la mayoría de los ornamentos y los personajes viven una travesía física y psicológicamente zarpada, que yo leí en un viaje en tren de Ramos a Once, terminando el 40 por ciento del libro en una hora ponganlé.

5. Es genial. Ah, sí, ganó premios también: el Nébula y el Hugo, uno del '69 y otro del '70. No sé si hay ediciones nuevas, supongo que sí, españolas seguro. Yo no lo tengo, me lo prestaron, pero si lo encuentran en algún lado léanlo. Chau chau.