sábado, 17 de junio de 2017

Jajaja, de Inés Acevedo

1.
La otra escritora argentina en voga últimamente (porque LA escritora argentina en voga es la Mariana Enriquez) es ésta, Inés Acevedo. En la contratapa, entre varias opiniones, se destaca la de Hebe Uhart: "Esta chica escribe bien". Esa es la opinión de la Uhart.

2.
Jajaja es un libro de cuentos. Más exactamente, es un libro que compila todos los cuentos que existen de Inés Acevedo hasta ahora (o todos los que ella quiso publicar, claro). Los cuentos son veintitrés y fueron escritos entre sus quince años y sus actuales treinta y cuatro (según mis cálculos), lo que nos da un amplio margen etario, de estilo, de oficio. Un dato interesante para leerlos es que al término de cada uno se indica la fecha del mismo, con lo que podemos jugar a adivinar si son cuentos de quinceañera, de dieciochoañera, de veinteañera, etc. Mis favoritos fueron por lejos los tres primeros ("Nadie quiere a los extraterrestres", "La mancha de Grippo" y "Días de Banchero"), que son a su vez los más nuevos, los únicos de 2016, tal vez escritos especialmente para este libro. En esta muy interesante entrevista Inés cuenta cosas sobre Jajaja que son muy buenas claves de lectura. Una es la idea de lo autobiográfico versus lo demás: para ella lo autobiográfico no es copia de nada, mientras que lo demás siempre lo es. Están esos dos registros muy fuertes en los cuentos del libro (yo preferí todos los que parecían autobiográficos, o los que tenían una voz de mujer joven, por sobre los demás -porque también hay cuentos protagonizados por niños, por hombres, por perros, por una coreana, por una científica del futuro, et. al.). Otra es esta, y cito: 
Hay algo oral muy fuerte, sí. Es como dice Piglia, todo el tiempo estamos contando cuentos, todo el tiempo son marcos para contar una historia. Un marco posible es que algo gracioso te pasó, es uno de los más universales y necesarios. Jajaja tiene que ver con eso. Siempre tenés que tener una excusa para contar, ¿por qué contarías algo? Justamente la persona a la que le contás es la excusa, entonces los cuentos están direccionados. No digo que hay que escribirle a un lector, pero sí imaginar por qué estarías contando esa historia y a quién. Si no está eso, es como que la voz se pierde. Las ganas de contar tienen que ver con querer comunicarte con el mundo, no con escribir algo lindo. No es la escritura, siempre estás con el mundo, conversando.

martes, 6 de junio de 2017

13,99 euros, de Frédéric Beigbeder

1.
El libro del amigo de Houellebecq se llama como su precio y se trata de un publicista, basado en el propio amigo de Houellebecq, en el mundo de la publicidad, en personajes reales del mundo de la publicidad y en publicidades reales. Como dicen todas las otras reseñas, la contratapa del libro y cualquier hijo de vecino, el estilo del amigo de Houellebecq es muy parecido al de su mencionado amigo Houellebecq, y también al de Bret Easton Ellis, en especial al de American Psycho y al de ese otro libro del que sólo leí el principio (Glamourama) que por algún motivo del destino encontré por cinco pesos ($5) entre los saldos polvorientos de la librería El Arca, subiendo una precaria escalera de caracol enfrente de la Facultad de Filosofía y Letras (en ese entonces; hoy está en la esquina). Es menos oscuro que ambos, igual. Este libro es su primer libro (del amigo de Houellebecq estoy hablando), y salió en Francia en el año 2000 bajo el título de 99 francos

2.
En el libro, el publicista Octave Parango está escribiendo un libro (este libro) como forma de denunciar el mundo de la publicidad en el que se encuentra inmerso y del que no se puede ir. Intenta que lo echen, al escibir el libro. Parece ser que el propio amigo de Houellebecq pasó por una historia similar y de ahí el propio libro. Todo muy autobiográfico y todo muy metatextual.

3.
El libro está muy bueno, tiene sus partes mejores y peores, sin bajar demasiado bajo, y por lo general tiende a levantar el promedio gracias a las partes más metatextuales, como las tandas publicitarias entre capítulos, que están escritas como si fueran tratamientos de guión de publicidades ficticias, las citas textuales y el resto de los para-paratextos. Me resultó muy paki, por otro lado, como Bukowski pero sin serlo, eso le baja el promedio en general. 

4.
Cuántas veces escribí Houellebecq. Cuantas letras tiene Houellebecq. Cuántas letras se utilizaron en la escritura de la palabra Houellebecq en esta reseña. Juro que nunca hice copipaste y siempre tipié desde cero la palabra Houellebecq. Como premio y como castigo por mi comportamiento.

viernes, 26 de mayo de 2017

Éste es el mar, de Mariana Enriquez

1.
Acabo de terminar de ver la primera temporada de American Gods, serie producida por y basada en la novela homónima de Neil Gaiman, y ahora entiendo a qué se referían todos (la propia Enriquez, mi amigo Eze que me prestó este libro, y el resto del mundo) cuando decían que Éste es el mar estaba inspirada en el mundo de, o bien citando explicitamente a Neil Gaiman, crack entre los cracks, autor de Sandman, showman, role model, etcétera. Al igual que en American Gods, en Éste es el mar hay una comunidad de seres sobrenaturales (o preternaturales, como diría Santo Tomás de Aquino), en este caso las Luminosas, que son supervivientes de un pasado anterior a la era de la Razón, y que necesitan de la devoción de los mortales para seguir existiendo. Éste es el mar se centra en Helena, una Luminosa recién salida del Enjambre. Helena necesita convertir a un hombre en un ídolo, en una Estrella, y luego en una ofrenda sacrificial, para que el muerto se vuelva Leyenda y ella pueda permanecer entre las Luminosas y no desaparecer. Desde que dejó el Enjambre y ganó una individualidad, vive en la Casa (las mayúsculas todas de la autora) con las creadoras de los mitos Jim Morrison, Kurt Cobain, Sid Vicious, Elliot Smith, Lennon, Janis Joplin, aprendiendo las estrategias y las precauciones que tiene que tomar para cumplir con su misión. Hasta que un día está lista. 
Después de la Ceremonia Escarlata, Vashti y Violeta coincidieron en que Helena ya estaba lista para reunirse con James. La despidieron en la terraza y, cuando Helena bajó las escaleras hasta el mar, se encontró con un camino en la arena y un edificio y una oficina donde fue contratada como la nueva asistente personal de James.
Y eso fue todo. No hubo preguntas. Su presencia resultó tan normal como el paso del día a la noche.
2.
En la entrevista que ya linkeamos (linkeamos todos) más arriba, Mariana cuenta que Éste es el mar empezó siendo un cuento de Las cosas que perdimos en el fuego, pero no dejaba de crecer y así terminó por ser esta nouvelle de 125 páginas y letra considerable que se lee súper rápido (una vez que se entra en clima, que no es de toque). Hay otra cosa además de la extensión que la diferencia de los cuentos de Las cosas que perdimos, y es la locación: mientras todos los cuentos de su libro anterior transcurren en el suelo patrio de la patria ésta, Éste es el mar sucede un poco en todo el mundo, pero en particular en Los Angeles, California. Lo emo y lo dark, y el perfil de James, acercan a este libro más a Bajar es lo peor que todos los cuentos de Las cosas, además. El libro es un golazo, super recomendable, Mariana es lo más, y la banco fuerte. Próxima reseña.

3.
Bonustrack: Betty Sarlo escribió una crítica del libro que me da a la vez gracia, simpatía y gracia de nuevo. Por algún motivo que desconocemos Sarlo llama al personaje de James "John Warren". Es raro porque claramente sí leyó el libro, aunque se ve que no lo tenía más cuando escribió la nota de Télam.

lunes, 22 de mayo de 2017

Sombras breves, de Walter Benjamin

1.
Hay un problema con Benjamin y este blog y es que por lo general los libros de Benjamin (o con Benjamin adentro) recopilan muchos de los textos breves de este buen hombre judío místico revolucionario y yo que voy leyendo a Benjamin fragmentariamente, de este libro unos textos, de este otro estos otros, no puedo hacer honor a mi regla autoimpuesta de reseñar todos los libros que leo, porque primero que mi definición autoimpuesta de libro reseñable implica haber leído todo lo que haya entre tapa y tapa (siempre que tenga lomo) y yo ahora por ejemplo de este tomo de Planeta-Agostini que se llama Discursos interrumpidos ya había leído casi todos alguna vez, excepto este del título de aquí arriba. Por lo general lo que hago cuando leo a Benjamin, es no reseñarlo. Porque además es un quilombo. Por eso ahora que reviso sólo tengo aquí Calle de mano única, el hermoso único libro que Benjamin publicó en vida como tal (como libro). 

2.
Sombras breves es una colección de quince textos de poco más de un párrafo cada uno, que como suele suceder están en algún lugar entre un ensayo, una poesía, un vómito y una profesía. Hablan de amor romántico, de las imágenes, de los fracasos, de cualquier cosa. Benjamin los publicó en dos entregas, en 1929 y 1933, en dos diarios. Podría no haber dado cuenta de mi lectura de las Sombras breves, pero entonces no podría haber compartido con ustedes este fragmento tan increíble que vale la pena que lean y transcribo como un servicio para mis inexistentes queridos lectores:
BELLO HORROR
Fuegos artificiales de la "Fête Nationale". Desde el Sacre-Coeur se desparraman sobre Montmartre fuegos de bengala. Arde el horizonte tras el Sena, los cohetes suben y se apagan en el suelo. En la cuesta empinada hay miles de personas apiñiadas que siguen el espectáculo. Y esta multitud encrespa sin cesar un murmullo parecido al de los pliegues de una capa cuando el viento juega entre ellos. Pongámonos a la escucha más atentamente: lo que resuena es otra cosa que la espera de cohetes y otros disparos luminosos. ¿No espera esa multitud sorda una desgracia, lo bastante grande para que de su tensión festiva salte la chispa, incendio o fin del mundo, algo que transformase ese murmullo aterciopelado de mil voces en un único grito, com cuando un golpe de viento descubre el forro escarlata de la capa? Porque el agudo grito del horror, el terror pánico son la otra cara de todas las fiestas de masas. El ligero estremecimiento que recorre como una llovizna espaldas innumerables los ansía. Para las masas en su existencia más honda, inconsciente, las fiestas de la alegría y los incendios son sólo un juego en el que se preparan para el instante enorme de la llegada a la madurez, para la hora en la que el pánico y la fiesta, reconociéndose como hermanos, tras una larga separación, se abracen en un levantamiento revolucionario.
3.
Comento dos textos más, ya que estamos, que están en este tomo marrón que es el 70 de la colección Obras Maestras del Pensamiento Contemporáneo (tranqui el título de la colección). El carácter destructivo es una nota de dos carillas y media, publicada en 1931. Benjamin, como Barthes en Fragmentos de un discurso amoroso, tiende a generalizar con frases del tipo "existen dos tipos de personas". Puede porque no le importa nada, y porque no se toma en serio sus definiciones taxativas: otro día puede escribir que el mundo se divide en otros dos tipos de personas diferente de su primera delimitacion binaria. En ese caso, Benjamin se dedica a describir a las personas de carácter destructivo, en oposición a las de carácter constructivo y también en oposición al "hombre-estuche", flashera forma de llamar a los pequeño-burgueses. Está buenísimo el remate:
El carácter destructivo no vive del sentimiento de que la vida es valiosa, sino del sentimiento de que el suicidio no merece la pena.
4.
Experiencia y pobreza, cinco carillas de 1933, dice esta genialidad, sorprendentemente clara y comprensible para ser Benjamin:
La cotización de la experiencia ha bajado y precisamente en una generación que de 1914 a 1918 ha tenido una de las experiencias más atroces de la historia universal. Lo cual no es quizás tan raro como parece. Entonces se pudo constatar que las gentes volvían mudas del campo de batalla. No enriquecidas, sino más pobres en cuanto a experiencia comunicable. Y lo que diez años después se derramó en avalancha de libros sobre la guerra era todo menos experiencia que mana de boca a oído. No, raro no era. Porque jamás ha habido experiencias tan desmentidas como las estratégicas por la guerra de trincheras, las económicas por la inflación, las corporales por el hambre, las morales por el tirano. Una generación que había ido a la escuela en tranvía tirado por caballos, se encontró indefensa en un paisaje en el que todo menos las nubes había cambiado, y en cuyo centro, en un campo de fuerzas de explosiones y corrientes destructoras, estaba el mínimo, quebradizo cuerpo humano.
La negrita es mía. Qué capo Benjamin.

5.
Otra cosa linda del tomo este es que incluye un texto llamado Currículum vitae, una carta que Benjamin envío por mediación de Brecht a un Comité Danés para la Ayuda a Refugiados cuando estaba solo y pobre en París, no tenía más que unos libros y estaba cagado de miedo. Pobre Benjamin. Un hallazgo en ese texto es que Walter define su libro Calle de mano única como "un volumen de reflexiones filosóficas". Yo a los cosos del libro ese los llamaba cosos.

jueves, 18 de mayo de 2017

La jornada de la mona y el paciente, de Mario Bellatín

1.
Yo lo tengo en versión Eloísa Cartonera, asequible por módicos creo que $30 al día de la fecha en un puesto de revistas que en realidad lo es de libros cito en la Avenida Corrientes, entre Uruguay y la de más acá, en edición de 2012. Parece ser, si le creemos a Internet, que en realidad es de 2006, y fue editado como libro así como lo tengo yo, que sospeché que debía ser un cuento en una colección pero no, era una novela desde su misma concepción. Una novela de 23 páginas.

2.
Recomiendo con Bellatín, especialmente si se está leyendo un libro poco narrativo o con una trama poco clara o inexistente, leerlo de una sentada. Cuando lo lees de una sentada (como en este caso), la cosa toma impronta de cosa total, los párrafos incomprensibles o poéticos o aparentemente no vinculados con el resto de sus amigos párrafos toman otro sentido en la obra total, si tenemos la imagen o la sensación general que deja el libro entre tapa y contratapa. Leído de una sentada, sin preocuoparse por lo que no se entiende (o sea leído como poesía), me resulta sumamente disfrutable. Y le entiendo lo capo, que si no me parecería méramente críptico y choto, como me ocurrió con Jacobo el mutante (es curioso cómo ese libro no me gustó nada, pero es el que más recuerdo de este señor autor).

martes, 16 de mayo de 2017

Titanes del coco, de Fabián Casas

1.
Me re gustó, para mi sorpresa. Me gustó mucho.

2.
Como dice la contratapa, hacía diez años que Fabián Casas no publicaba ficción (dice "hacía" pero para mí que es "hacían"). Hace diez años yo no tenía este blog, pero leí y me volví loco con Los Lemmings y otros cuentos y con Ocio seguido de Veteranos del pánico. Después ya tenía este blog y escribí: "Casas es el mejor escritor argentino contemporáneo. Le quitó el puesto en mi podio personal a Fresán." (en la reseña de Ensayos bonsai). (No puedo creerlo pero tenía 21 años en ese entonces). Después Casas publicó ensayos o poesía o libros para chicos o escribió guiones para películas, pero no había vuelto a publicar ficción así, como en este caso. Tampoco se parece mucho a lo que fueron Los Lemmings, Ocio o Veteranos del pánico, la verdad. Es como eso pero con mucho más Bolaño encima.

3.
Cuando lo empecé, pensé: "Ah, es una novela sobre la redacción de un diario. Y yo no leí Diario de la Argentina del Turco Asís". Bueno, después no era tan sobre la redacción de un diario. De hecho tampoco era tan una novela. Titanes del coco es más bien una colección de relatos, cuentos, algunos más autocontenidos que otros, que se vinculan y entrecruzan en un mismo universo narrativo, pero que no necesariamente se tocan. Cuando me di cuenta de esto, de que Casas estaba abriendo más y más líneas narrativas, temí que después las dejará ahí sueltas, pero no, todas cierran. Era difícil. Así que he ahí el principal motivo por el que me gustó tanto Titanes del coco. (Que no es una novela lo digo más que nada porque al término de todo, en las "Special Thanks", Casas agradece "por leer estos relatos". Así que lo dice él, no lo digo yo). Además, pero no esperaba menos, está súper bien escrito, un poco denso por momentos (hay varios párrafos de varias hojas cada uno, en especial al comienzo). Y tiene gancho. Querés saber lo que va a pasar. Y querés saber cómo se conectan las historias con las otras historias. Está todo bien con este libro. Lo recomiendo.

domingo, 7 de mayo de 2017

Gualicho, de Gael Policano Rossi

1.
Primer libro en papel de la editorial De Parado y primera novela del poeta, actor, dramaturgo, astrólogo, seguramente algo más y ahora también novelista Gael Policano Rossi. De Parado lleva como subtítulo: "La editorial más puto de la Argentina". Gualicho lleva como subtítulo "La chancha que tenés adentro". Todo promete.

2.
Pero mejor que prometer es realizar y Gualicho, si algo hace es cumplir. A qué me refiero: a que Gualicho parte de una premisa (ensayo una formulación yo: un joven heterosexual engualichado que siente una irrefrenable necesidad por ser penetrado) y no la suelta nunca, le busca los recodos, se hace cargo de los peros. Daniel, el protagonista, tarda una buena, verosímil cantidad de páginas (todo lo que sería el primer acto, pienso ahora) en entender y sobre todo aceptar que su malestar se soluciona con una pija en su recto. Y para mejor, la premisa no se pierde en ese primer punto de giro, porque la palabra clave en la premisa sería "irrefrenable". Con una pija no alcanzaba.

3.
El otro motivo por el que la novela está buenísima, a mi entender, es la prosa. No es fácil escribir un libro pornográfico, en el que como su nombre lo indica hay que describir el garche en detalle, sin caer en tópicos insulsos. Copiaría un fragmento acá pero la verdad ahora que lo veo todo funciona en sistema. Debería transcribir un garche completo, porque no sólo está bien cada frase o cada párrafo, está muy bien la progresión.

4.
Más temprano que tarde mi calentura de lector devino en espanto, y ese es un tercer mérito de Gualicho: el género (literario). El porno no sé si es un género, pero Gualicho cuenta un gualicho (una maldición, traduzco para mis imaginarios lectores no argentinos), y un gualicho busca cagarle la vida al engualichado, como le sucede a Daniel. Así que en un momento ya no me calentaba más, quería que pare. No les cuento como termina la historia. Léanla. Ah, a todo esto, son 114 páginas. Se lee en una sentada.

jueves, 4 de mayo de 2017

Scalabritney, de Martín Zícari

1.
Hola. Cómo va. Bien vos. Bien. Qué hacías. Nada, acá. Vos. Yo acá, boludeando un poco. Ah, mirá. Yo estoy escribiendo. Qué escribís. Una reseña triple de los libros de Martín Zícari. Ah. Quién es. No, un pibe. Y por qué triple. Porque viste que en este blog estoy obligado sólo a reseñar aquello que leo que tiene lomo. Pero en realidad antes de leer Scalabritney, ya había leído otras dos cosas de él, cosas sin lomo. ¿Qué leíste? Leí un librito de poesía suyo -parece que ahora le dicen plaqueta a los libritos de poesía-, que se llama El problema de la droga y los días lindos, que lo conseguí en una feria de fanzines en una casa. Y antes de eso leí otro pero en el celu, que se llama Papus. Es de la editorial De Parado, que ahora sacó su primer libro en papel, el de Gael Policano Rossi que reseño acá arriba. ¿Arriba de qué? Acá arriba, todo esto está pasando en un blog. Ah, mirá, no sabía. Bueno, Papus está buenísimo. Me híper calenté. Lo podés bajar gratis (o aportando a voluntad) de acá. Lo leí cuando trabajaba en Ramos Mejía. ¿Y con eso qué? Nada, eso, los tengo relacionados, a Papus con Ramos Mejía. Y de qué va Papus. Son cuentos porno gay. El primero es el que más me gustó. Y el del dark room. Lo leí hace un tiempo ya. 

2.
El problema con El problema de la droga y los días lindos es que después de leerlo se me perdió en mi casa (es muy menuda la plaqueta) y no la tengo más para reseñarla. Ya aparecerá. Pero puedo decir que me gustó mucho, excepto por el último poema, en el que se cuenta un sueño con una metáfora política (un sueño en el que política = caca) que no me convenció, digamos. Y eso que me gusta la palabra caca. Me resultó medio raro ese poema ahí, como cierre de la plaqueta, cuando todos los otros poemas anteriores hablan justamente de la droga y los días lindos, de chicos (o de un chico solo, tal vez), de citas, de andar en bici. Son muy lindos los otros poemas.

3.
Pero hablemos de Scalabritney. (¿Vieron que se fue mi interlocutor? nunca existió, los engañé). Este libro editado por Entropía, en la misma colección que por ejemplo Del caminar sobre hielo, sigue un poco la línea narrativa de El problema de la droga y los días lindos por el mundo que cuenta, los personajes que crea y que sigue, por las drogas, la bici y los días lindos. Y también por algo de lo poético. En esta entrevista que le hace a Martín Zícari la ahora fallecida Natu Poblet (dueña de Clásica y Moderna y tremenda mostra), ella dice que Scalabritney es "un canto a la vida". Amén de la simpática expresión, es cierto: en todo Scalabritney no hay un conflicto, no pasa nada malo, ni oscuro. Hay a lo sumo unas oscuridades muy naif que sólo lo son en la percepción del protagonista. A esta reseñista, eso la enoja (inserte emoji aquí). Realmente, no hay en Scalabritney una razón para contar Scalabritney, por fuera de la voz del narrador protagonista, de la deriva por una serie de imágenes y de ideas y de unas pocas escenas en las que pasan cosas, acciones. Pero la voz del protagonista resulta suficiente. Quizás lo que confunde, lo que perturba a la reseñista enojada del link suprascripto que quería más acción y menos diminutivos, es el término novela, o nouvelle, como dice la tapa. ¿Qué hace de Scalabritney una novela? Yo en principio no lo sé. No me importa mucho igual. El libro es muy lindo. Yo la pasé muy bien.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Primer anuario, de Alegría


1.
Este es el libro del popular y desparejo perfil de Facebook Alegría, en el que varias docenas de humoristas gráficxs (casi no hay chicas pero hay un par) publican chistes sobre nuestra trágica situación política argentina desde comienzos de la Era Macri. El perfil tiene casi 92.000 seguidores y 2441 chistes en este momento, de los cuales un 50% diría que son malos. Lo que pasa es que el grupo tiene un funcionamiento bastante democrático, por el cual (por lo menos así lo anunciaban cuando comenzaron) cualquiera puede publicar su chiste gráfico. Lo que hace valedera la propuesta es que entre los cualquieras se cuentan Sergio Langer, Ernan, Podeti, Riskin?, Semola Souto, Mantrul y otros que me gustan (hay uno que se llama Polaco y es muy bueno). Igual el mejor es Langer. Y Mantrul. Y Podeti.

2.
La gracia del libro es que no es solo una compilación de algunos de los chistes del primer año del perfil (500 chistes creo), sino que además tiene por cada mes un texto y una historieta (no un chiste, una historieta con muchos cuadraditos consecutivos) originales del libro y que garpan, hechas por los arriba mencionados y algunos más. La otra gracia del libro es que está muy barato para lo que es (la edición está bárbara). 

DISCLAIMER: Ninguno de los chistes de este posteo están en el libro porque son más de ahorita.

domingo, 30 de abril de 2017

El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers

1.
El libro de (lo que va del año) 2017 es de 1940 y se llama The hearth is a lonely hunter. Su autora es una mujer de 23 años, nacida en el sur de los Estados Unidos, que por algún prodigio del Señor tiene la capacidad de (¡en 1940!) ponerse en los zapatos de un sordomudo, un viejo activista negro, un amigable y pasivo pedófilo en potencia, un joven y solitario comunista (y una niña, pero eso no es sorprendente) y todo eso en una novela que empieza luminosa y se va volviendo más y más oscura.

2.
Carson McCullers nació como Lula Carson Smith (Lula, como Luiz Inácio) en Georgia, sur de los Estados Unidos, en el año de la Revolución Rusa. Parece que fue una niña prodigio del piano, pero después enfermó, y en el entretiempo entre que dejaba de ser una niña prodigio y pasaba a ser una mujer lesbiana se casó con un tal Reeves McCullers que le dio el apellido de escritora, y publicó su primera novela, El corazón es un cazador solitario, con esta tapa increíblemente melodramática:


3.
No sólo la tapa, también el título y buena parte de lo que ocurre en la novela (incluso la música, que la hay) podría inscribirse en el melodrama. Pero cuando empieza no te das cuenta de eso. Durante los primeros cinco capítulos o así, pensé que estaba leyendo un libro con una estructura tipo Pulp Fiction, en la que los distintos protagonistas son personajes secundarios o extras en las historias de los otros protagonistas. En el primero, en el que aparecen el sordomudo John Singer y su amado Spiros Antonapoulus, Biff Brannon es "el dueño de la cafetería": luego, en el segundo, que nos presenta a Biff Brannon, aparecen por un rato Jack Blount, Mick y hasta el doctor Copeland, que luego irán siendo protagonizados capítulo a capítulo. Esto podría haber seguido así hasta el final: un nuevo protagonista en cada capítulo, aparecido en el capítulo anterior, todos dentro del mismo pueblo de mala muerte del sur crítico de los años '30, cada capítulo entendido como un cuento (y por cómo están armados podrían serlo). Pero no, son esos cinco los capítulos en los que pasa eso, y luego todos esos personajes y sus historias (sí, entretejidas) hacen avanzar la trama de la novela. A todo esto, decía que no se nota el melodrama: el que sí se nota (chorrea por todos lados) es el gótico sureño.

4.
Los acontecimientos son más o menos normales, más o menos melancólicos o luminosos pero normales, durante una buena cantidad de páginas: amores, desamores, problemas laborales, la cuestión racial, todo bastante bien pero costumbrista. Hasta que de golpe, un nene chiquito agarra una escopeta y le pega un tiro a otro en la cabeza. Así nomás. Estaba leyendo en el baño y exclamé NO, bien fuerte. Todo en el libro se empieza a ir más y más al carajo y ta, es increíble. 

5.
Miren qué hipster que era Carson con su traje:


6.
Miren qué bien que escribía Carson. Esto está en el comienzo del capítulo 7, página 201 de la edición de Bruguera de los '80 que seguro es la más fácil de conseguir y es hermosa:
...Deambulaba por los densos y populosos vecindarios a lo largo del río, que ahora se veían más pobres que nunca, debido a que la actividad de los molinos había decrecido aquel invierno. En muchos ojos podía verse una mirada de sombría soledad. Ahora que la gente se veía forzada a estar ociosa se sentía una cierta inquietud en el ambiente. Se produjo un fervoros brote de nuevas creencias. Un hombre joven, que había trabajado en los estanques de teñir en los molinos, declaró súbitamente que un poder celestial había tomado posesión de él. Decía que era su deber revelar una nueva serie de mandamientos del Señor. Aquel hombre instaló un tabernáculo y cada noche acudían cientos de personas que se revolcaban en el suelo y se sacudían mutuamente, pues creían hallarse en presencia de algo sobrenatural. También hubo un asesinato. Una mujer que no ganaba lo suficiente para comer creyó que el capataz le había robado sus fichas de trabajo y le enterró un cuchillo en la garganta. Una familia de negros se fue a vivir a la última casa de una de las calles más miserables y esto provocó tal indignación que la casa fue incendiada y el jefe de la familia apaleado por los vecinos. Sin embargo no eran más que incidentes. En el fondo nada cambiaba. La huelga de la cual tanto se habló no pudo realizarse porque los trabajadores no se pusieron nunca de acuerdo. Todo continuó igual que antes. Aún durante las noches de frío más intenso el Sunny Dixie Show estuvo abierto. La gente soñó y luchó, y durmió como siempre. Y por hábito redujo su capacidad mental para no tener que hacerse preguntas sobre las tinieblas del futuro.


miércoles, 19 de abril de 2017

Oink: heaven's butcher, de John Mueller

1.
Marco me la prestó y me dijo "es como Maus pero con chanchos". Bueno, no, nada que ver la verdad. En Maus los animales antropomórficos son metáforas de etnias, razas, naciones. Acá los hombres-chancho son el resultado de un experimento, no son metáforas de na' así que no.

2.
Oink: el carnicero del paraíso, publicado con su título original en inglés (supongo que para mantener el cover intacto) por Ivrea España (se acuerdan de Oberto? Alguien debería hacer un documental sobre Leandro Oberto... ¿tal vez yo?) es una historieta de un tomo autoconclusivo, y cuenta la historia de Oink, un hombre-chancho que nace en el Matadero Público 628, un lugar donde los hombres-chancho nacen y mueren esclavizados, cumpliendo la tarea de criar chanchos-chanchos que nunca tocan el suelo y son muertos para ser comidos (por los hombres-hombres y por los hombres-chancho). Oink se rebela, y la pudre toda. Muy bien condensado un mundo entero en pocos escenarios (el matadero, unas callejuelas, unos techos, la casa-catedral del mengueleano Cardenal Bacaar), Oink es más bien una historia allà Un mundo feliz o 1984 (o un capítulo de Black Mirror ahora) que algo relacionado con Maus. Las ilustraciones son del recarajo, así:




lunes, 10 de abril de 2017

Historietas reunidas de Jorge Varlotta, de Mario Levrero

1.
La mejor compra que pude haber hecho en la República Oriental del Uruguay. Resulta que el afamado escritor muerto Mario Levrero (La máquina de pensar en Gladys, Dejen todo en mis manos, La novela luminosa, por mencionar tres que estén reseñados acá), antes de ser afamado escritor (vivo o muerto), supo ser guionista de historietas. Pero lo único que existía, publicado hasta ahora, era un tomo de Ediciones de la Flor de los años 80s de Santo Varón, con dibujos de Lizán, nunca reeditado y muy difícil de conseguir. Para más intriga, además, Levrero como historietista firmaba como Jorge Varlotta, sus primeros nombre y apellido (Mario y Levrero son sus segundos: el hombre se llamaba Mario Jorge Varlotta Levrero, como sabrán quienes hayan tenido el placer de leer La novela luminosa), así que uno podría haber leído ambas cosas sin saber que eran del mismo humano. Ahora (en 2016) la editorial uruguaya Criatura Editorial sacó este libraco que incluye gran parte (creo que no todo) de lo que Jorge Mario hizo en historieta, desde sus incursiones bizarras y amateur de fines de los '60s y comienzos de los '70s (De los elefantes y sus aconteceres, El infierno de la vista, que yo no llamaría historieta sino dibujo, La nueva lógica) pasando por sus historietas mal dibujadas pero geniales Las aventuras del ingeniero Strúdel y El llanero solitario, hasta las que hizo en colaboración con el dibujante Lizán, publicadas en la Fierro y en la Humor de los '80s, Santo Varón (muy en la línea de Copi y su mujer sentada) y Los profesionales (una suerte de choreo a los hermanos Dalton pero en tres, con el jefe petizo, el tonto más alto, y un personaje intermedio que en los Dalton son dos: todo esto ubicado en el género policial). El tomo también incluye prólogos de Lizán y Leo Masliah. Me salió 1150 pesos uruguayos, que serían unos 600 pesos argentinos. Estamos hablando de un libro tamaño Todo Mafalda (de alto y ancho digo), con tapas duras, guardas, un papel divino tipo ilustración de alto gramaje (no sé mucho de papel) y hasta un fanzine incorporado en medio del libro, en otro tamaño y papel: una verdadera joya editorial. (Sin embargo: Ioni me dijo que no le gustaba la edición y que después de terminarlo lo iba a vender, así de poco le gustaba).

2.
Mis dos favoritos fueron Santo Varón (lo más Levrero de todo, diría yo) y Las aventuras del ingeniero Strúdel, que son una bizarreada muy dificil de leer pero espectacular (la letra es minúscula, hay texto escrito del derecho y otro del revés con lo que hay que estar girando la hoja). En fin. Librazo. Ultrarecomendado.

domingo, 19 de marzo de 2017

Carlota Podrida, de Gustavo Espinosa

1.
Estuve en Montevideo y en una mesa en la calle compré usado este libro por 150 uruguayos, sin privius referensis salvo la editorial, HUM, la misma del muy uruguayo y recomendable libro de cuentos Porrovideo, de Jorge Alfonso. En la contratapa de Carlota Podrida dice LA NOVELA MÁS COMENTADA DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS: ¿qué concepto amplio, no?

2.
Carlota Podrida (publicada en 2009) cuenta la historia de Sergio Techera, un olimareño de poca monta, borracho, melómano y nostálgico, que orquesta el secuestro de una actriz internacional, la británica Charlotte Rampling (recién ahora googleo y descubro que no es un personaje ficticio), cuando ésta visita Treinta y Tres en un viaje de caridad con una ONG. El plan es sencillo:
Había que pensar que se trataba de una súbdita británica, condecorada por su graciosa majestad, una VIP. Probablemente fuera a intervenir Interpol, Scotland Yard y hasta Columbo. Todas las redes, todos los servicios de inteligencia iban a estar detrás de la sofisticada banda de secuestradores.
- Y ningún programa, ningún banco de datos, ningún detective de película, ninguno, Juancho -subrayaba Sergio- es capaz de encontrar, si anda buscando a una sofisticada banda de secuestradores, a la Loca Marisa, el Pijero Díaz y a Ricardo Sergio Techera, bajista de Diamante.
Lo que no es tan sencillo es el móvil del secuestro. Revelado de a puchitos, en los fragmentos del libro que aparecen en bastardilla y corresponden a la carta que Sergio escribe a la Rampling para que la lea cuando ya esté en libertad, buena parte del suspenso sobre el que se sostiene la novela está en terminar de entender el móvil de Sergio, que no quiere plata, ni quiere sexo, ni hablar con la mujer abducida. Poco a poco se va perfilando, pero hasta el propio final no queda claro del todo.

3.
La novela se me emparenta mucho con una película argentina que en realidad no tiene el mismo argumento pero que tiene muchos puntos de contacto: 76 89 03. El objetivo de los personajes de 76 89 03 es juntar dinero en una noche para pagar el cachet de una famosa vedette que en secreto, suponen, tambiés es prostituta, y con la que los tres están obsesionados desde niños. Algo en el tono (de comedia patética), en los personajes, en la relación con la actriz/vedette es similar, aunque la película es bien porteña y la novela ésta es bien uruguaya, y del interior, además.  

4.
Está muy muy bien escrita, con una prosa muy compleja y abigarrada en "la carta" y una prosa más directa y en tercera persona en las partes que avanzan la acción: estas dos caras del libros dividen en capítulos y sostienen la estructura. Creo que garpa. Buena novela. ¡Peñarol, qué no ni no!

domingo, 12 de marzo de 2017

Del caminar sobre hielo, de Werner Herzog

1.
Herzog es CLARAMENTE, de los contemporáneos, uno de los más capos. Podemos cerrar cualquier discusión que alguien (no se me ocurre quién) pudiera querer iniciar al respecto, aduciendo que Herzog aparece (él mismo, como actor, poniendo la voz a un personaje) en Rick and Morty.

2.
Zanjada esa cuestión: Del caminar sobre hielo es un diario, que Werner escribió entre el 23 de noviembre y el 14 de diciembre de 1974, mientras recorría a pie, en pleno invierno europeo, el trayecto entre Múnich y París, porque creía que cumplir con esa peregrinación salvaría la vida de Lotte Eisner. Mejor con sus palabras: 
A fines de noviembre de 1974 me llamó un amigo desde París y me dijo que Lotte Eisner estaba muy enferma y que probablemente moriría, a lo que yo dije que eso no podía ser, no en este momento, el cine alemán aún no podía prescindir de ella, no debíamos permitir que eso sucediera. Agarré una campera, una brújula y un bolso con lo estrictamente necesario. Mis botas eran tan sólidas y nuevas que confiaba en ellas. Tomé el camino más recto hacia París, con la firme creencia de que ella seguiría con vida si yo iba a pie.
3.
Igual que me pasó cuando leí Conquista de lo inútil, no puedo creer que el mismo hombre que es un genio como cineasta sea tan genio como escritor, aún escribiendo para sí mismo (aunque es mi creencia que quien escribe un diario, igual imagina un lector al que le escribe, y al que por ende intenta impresionar con su escritura). Este libro está lleno de poesía, es casi pura poesía, descripción, no hay mucha acción concreta. Herzog camina, pernocta en casas vacías en las que irrumpe violentamente y después sigue caminando, a veces come, muy pocas veces habla por teléfono con su casa (me parece que medio que dejó a su jermu sola con una criatura para hacer esa caminata, mal ahí Werner), y menos veces habla con personas en su camino. El libro (o librito, súper de bolsillo) incluye, al término del diario, la transcripción del discurso que dio Herzog unos años después, en 1982, en un homenaje alemán a la mencionada Lotte Eisner. Es un complemento perfecto del diario, un comentario del mismo, y una cosa hermosa de por sí. El libro en alemán fue publicado originalmente en 1978. Y eso. Adorei.

martes, 28 de febrero de 2017

El hombre que fue jueves: pesadilla, de Gilbert Keith Chesterton

1.
Hete aquí ete libro de G. K. (shi kei) Chesterton, nuestro autor católico británico favorito (junto a Shei Ar Ar Tolkien y Zi Es Lewis). ¡Qué católico que es Chesterton! Parece que cuando escribió este best seller de comienzos de siglo (1908) no era católico aún, porque Chesterton (1874-1936) primero fue protestante y después, vaya uno a saber cómo, se convirtió, pero en la oscuridad todos los gatos son pardos y yo estoy en la oscuridad con respecto a la ideología cristinana en este grado de distinción. Resumamos en ¡qué cristiano que era este hombre! Todo el libro es una diatriba a favor del orden conservador, explícitamente, contra los ácratas, enemigos del Estado y de la Iglesia (o de las iglesias, no sé). Es también una novela de aventuras, y además, es cómica, pero en el fondo es principalmente una tesis conservadora, incluso conservadora de la monarquía. Lo loco es que tenga humor y un llamado al orden al mismo tiempo, pero así es.

2.
Sinopsis o algo así: Una tarde burguesa, Gabriel Syme discute con el poeta Gregory acerca de si es mejor el orden o el caos. Gregory se dice anarquista y defiende el caos. Syme se ríe de que un poeta burgués se diga anarquista. Entonces Gregory lleva a Syme a un secreto concilio anarquista, en el que espera ser elegido para el cargo de "Jueves", y por ende ser enviado a la cumbre mundial de delegados anarquistas (todos llamados según los días de la semana), en donde se encontrará con Domingo, el jefe supremo de los anarquistas (¿un jefe supremo de los anarquistas? sí, a Chesterton no le importa nada). Les cuento hasta ahí, la novela tiene bocha de spoiler alert. Los capítulos están construidos con bocha de cliff hangers (es decir ganchos, todo el tiempo el lector está siguiendo pistas junto con el protagonista Syme, siempre un paso atrás de los acontecimientos), chistes y cosas flasheras. En un punto todo deja de tener sentido, pero se va tan al carajo que pega la vuelta, y además al final el querido y rechoncho Chesterton lo soluciona todo con el viejo recurso que ya usara otrora el querido y quizás pedófilo Lewis Carrol, y que por las dudas está consignado en el subtítulo de El hombre que fue jueves.

3.
Buenísimo el libro, y súper fácil de conseguir. Yo lo compré en alguna feria, a muy pocos pesos, en una edición de Losada de 1938 a la que no se le salieron ni las tapas ni las hojas, y la pasé joya. Yo creo que este libro me lo recomendó Darío hace añares y por eso un día lo compré, pero él aduce que nunca leyó este libro. ¿Cuál será La Verdad?

martes, 14 de febrero de 2017

El mendigo chupapija, de Pablo Pérez

1.
Feliz día de los enamorados.

2.
Hace poco leí Un año sin amor: diario del sida de Pablo Pérez, que es un diario íntimo novelado de este escritor, y me gustó. Había visto hace años la versión cinematográfica de Anahí Berneri. El mendigo chupapija también tiene su versión cinematográfica, un cortometraje del propio Pérez, que estuvo en un papifi pero no pude ver ni encuentro en Internet. Y además El mendigo chupapija fue antes un folletín fotocopiado y difundido por partes entre 1998 y 1999. A pesar de lo que su título indica, El mendigo chupapija no se trata casi de un mendigo chupapija. Empieza por ahí, pero después es una novela porno leather (sin mendigos), después por momentos es un diario íntimo, de pronto agarra la tercera persona y Pablo empieza a hablar de Pablo... por momentos entra en un mundo de fantasías y por otros parece tan "basado en hechos reales" como la novela/diario Un año sin amor. Hay personajes y situaciones que están en los dos libros, curiosamente como Bukowski cuando de una novela a otra repite escenas pero cambiadas, y uno intuye que las más repetidas puede que sean las más reales por eso mismo. Igual que Un año sin amor, termina con el cambio de año, en un caso el '97, en el otro el 2000, y también, como dice Trerotola en esta nota y no había notado, termina con la feminización de Pablo. En Un año sin amor, en la última entrada del diario Pablo está disfrazado de mujer por el año nuevo. En El mendigo chupapija es la sumisión a un nuevo amo protector lo que feminiza al personaje.

3.
Editado por Mansalva en 2006, todavía hay unos ejemplares en la librería La Internacional Argentina de la calle Padilla que mencionaba en la reseña de Blatt de acá abajito.

jueves, 9 de febrero de 2017

Mi juventud unida, de Mariano Blatt

1.
por el influjo de este libro soñé, ahora hace un rato, antes de leer las dos últimas páginas del último poema, en un sueño más largo en el que también había una boa constrictor con patas tipo cocodrilo, soñé que estaba con un amigo (¿Tomer?) teniendo que llegar a un micro, nuestra última oportunidad para salir de ahí (¿estábamos en Brasil?) y llegar a Lobos, un lugar que no conozco pero que Mariano Blatt parece que sí. Yo le preguntaba a ¿Tomer? qué había en Lobos y él me contaba que a Lobos era a donde uno llevaba su avión en lugar de abandonarlo, para que no se le arruinara la chapa, pero que una vez que lo llevabas no lo podías sacar más. "Un hangar", decía yo. La sensación era la de que en Lobos, sólo en el hangar se estaba seguro: afuera era una lluvia de balas.

2.
Maia me dijo que este libro era re para mí. O sea, que la poesía de Mariano Blatt era re para mí. No me siento muy original por eso, pero sí, era re para mí. Me sentí muy indentificado.

3.
El libro es hermoso, y si bien me gustó más la poesía de los primeros años (leer cosas de 2005, 2006, 2007, etc. me hizo pensar constantemente en dónde estaba yo en esos años) y la de los últimos, y menos la de los años del medio (porque Mi juventud unida es la poesía reunida que Mariano Blatt escribió entre sus 22 y sus 31 años), es todo muy hermoso. Llamativo eso: no hay casi, en los nueve años de poeía reunida, poemas oscuros, nada bajón: Blatt escribe poemas brillantes, en el sentido literal de la palabra brillo (otra que está mucho en su puesía), o sea luminosos, o sea felices, incluso cuando se nota que recubren una tristeza los poemas del libro son luminosos. Hasta el desamor es luminoso.

4.
Está muy a buen precio, este libro, menos de 300 pe cuando tiene más de 250 pa, y en la librería La Internacional Argentina de Padilla entre Serrano y Gurruchaga hay descuento de entre el 10% y el 20 % (a más libros, mayor el descuento) en todos los de Mansalva.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Madre soltera, de Marina Yuszczuk

1.
Es un poema largo, o setenta y siete poemas cortos, por los que la autora ganó un premio en 2013 y que fueron editados por Mansalva, en 58 páginas. Es muy muy hermoso.

2.
Lloré dos veces. Una vez en el medio (dice Marina: "ahora presten atención, porque llegamos al centro del libro. O quizás no es el centro; más bien, algo como un lugar de paso:"), y otro al final (con el poema de 2011, "La ola de frío polar"). Las dos veces en colectivos. Cuando me río en voz alta en los colectivos por algo que estoy leyendo, miro discretamente alrededor a ver si la gente siente curiosidad o no de lo que estoy leyendo (y casi nunca nadie me devuelve la mirada). Pero cuando lloro leyendo en colectivos no miro. Prefiero que no me vean, aunque en el fondo me enorgullece, me parece igual de noble.

martes, 31 de enero de 2017

Porno, de Irvine Welsh

1.
Cuando me enteré que iba a salir T2, la secuela de Trainspotting, con el cast original y la dirección del mismo Dany Boyle, me pareció que antes de verla tenía que leer Porno de Irvine Welsh. Irvine es el autor de la novela Trainspotting, de 1993, en la que se basó la película homónima de 1996. Irvine escribió la secuela de su novela en 2002, casi diez años después, y sitúa la acción exactamente diez años después de los hechos de la primera. ¿Qué pasó con el traidor de Renton después de rajarse con la guita de sus amigos? ¿Qué pasó con Sickboy, y con Begbie, y con el nabo de Spud? Al final no vi la película, pero la novela está bárbara. En castellano son 595 páginas de lunfardo madrileño yonqui (no es tan grave pero hay que acostumbrarse), entretenimiento, drogas, golpizas, sexo y diversión. Tampoco es mucho más que eso pero está muy bien. Y ta. 

martes, 17 de enero de 2017

Papapop, de Ariel López V.

1.
El argentino premiado en Anguleme Ariel López V. sacó este libro de postales (con troquelado para usarlas como postales si uno quisera recurrir a tan pretérita costumbre) que es más lindo que la mierda. En esta nota de la Inrrockuptibles el autor cuenta de qué va la cosa. Y en este tumblr se pueden ver muchas de las postales que dieron origen al libro (y otras que no están en él). Da para colgarse mirando.
Mi favorita del libro es la del Sapo Pepe de pepa.



2.
El libro lo pueden comprar por acá.